domingo, 6 de diciembre de 2009

Olores y Recuerdos




Desde niño, tengo asociados en la mente una serie de olores que me son de lo más gratificantes, sobre todo por los tremendos recuerdos que los acompañan.

En mi ranking de olores el primero, y con diferencia es el de los "huevos fritos", desde mi más tierna infancia, me he levantado de la cama acompañado del olor a huevos fritos con chorizo, que a modo de despertador, mi madre nos tenia hechos cada mañana. El primer impacto sensorial era el de este maravilloso olor, empezaba un nuevo día y la familia nos juntábamos alrededor del brasero para desayunar.... que tiempos.....

Y la verdad es que lo echo de menos, ahora no tengo brasero, tampoco se muy bien si siguen existiendo, pero por lo menos para mi era un elemento cohesionador de la unidad familiar, ¡sobre todo en invierno!.

<<¡vaya!, a ver si resulta que la calefacción individual se está cargando las relaciones de pareja.>>

En este mundo en el que vivimos estamos despreciando el olfato, cada vez queremos ambientes más anodinos para vivir, parece que consideramos el olfato como un sentido menor, y aborrecemos los olores naturales y los sustituimos por fragancias artificiales... ¡que pena!.