martes, 3 de noviembre de 2009

Mecagüen La Mar Salada



En el telediario han puesto unas imágenes para ilustrar los fuertes vientos que van a arreciar en nuestras querida península.... y me he acordado de una situación ridícula que me ocurrió hace ya algunos años.....

(ATENCION: el abuelo zapatilla ataca de nuevo)

En fin, una semana santa andábamos por Asturias, y nos acercamos a Luarca, una muy hermosa villa camino ya de Galicia, el caso es que había mucha mar, ¡vaya!, para los de secano unas olas del carajo, y por lo visto, es tradición ponerse en las curvas de la pequeña ria que tiene el pueblo a ver como sube la mar, como es natural, en las curvas de la ria la ola que se genera es inmensa, y salpica muchos metros tierra dentro, momento en el cual todo el mundo empieza a correr.

A mi me gusto mucho la escena y me puse en primera fila sin dejar de mirar por el visor de la cámara, espere un ratito hasta que vimos que subía una ola inmensa, que prometía salpicar de lo lindo, ...y así fue, el único problema, es que cuando emprendí la huida a tierras secas después de mi genial disparo fotográfico, una farola me agarró por la espalda y toda la mar salada se me echo encima.....

hay que joderse... como me puse... yo creo que los paisanos aún se ríen cuando recuerdan la escena.....

Y la foto.... pues no salió, el carrete se fue a hacer puñetas, y a Dios gracias que la cámara era de las antiguas reflex de carrete, que no sufrió daño alguno, porque si llega a ser una de modernas digitales, probablemente todo el portento de tecnología se hubiera ido al garete.

¡pues ala!, ya lo he contado... eso si, me reí un montón (aunque menos que otras), y pienso volver a hacer la foto, sin ninguna duda.


Por cierto, la foto que ilustra la entrada es de la misma semana, desgraciadamente no del mismo carrete.