viernes, 20 de febrero de 2009

¿Semos normaaaales?




El otro día les puse a mis niños un disco de vinilo en un plato de mis padre, alucinaron al principio, luego empezaron a pedir que pasara de canción en canción como vienen haciendo cada vez que subimos al coche, aquí empezaron las pegas, los gritos y las peleas.

Para ellos, producto de la “digitalización”, no es normal que no tenga funcionalidades añadidas, que solo reproduzca música, no les entra en la cabeza, ¡me gustaría ver sus caritas cuando le ponga una “musicassete”!

Como anécdota está curiosa, la pena es que nunca paso......


Recuerdos..., recuerdos..., recuerdos...,

me viene a mi cabezota una anécdota que me ocurrió en los USA, corría el año del Señor de 1983, mis padres, me facturaron hacia ese lejano país (con un par de huevos) con mi hermana mayor (un año más)..., ...pero bueno..., recordarme que algún día os cuente mi primer viaje a Somerset, donde me confundí en uno de los enlaces aéreos y me fui a otro estado......



retomando la anécdota, yo vivía con una familia que tenia una empresa de acero, y mucho, mucho dinero y de cultura... pues.... muy por encima de la media (EEUU), aun con eso, vivían en un pueblo pequeño y poseían esa mentalidad provinciana. No, no voy de “sobrao”, pero hubo tres “actuaciones estelares” que paso a relatar:

1.- día dos o tres de estancia en ese país; me llevan a la oficina del padre y me enseñan el uso del fax, yo a mis 16 añicos pues... la verdad, tenia la mente en una sola cosa, y.... ¡os aseguro que no era relativo a material de oficina!

2.- a los 15 o 20 días, me llevan a Pittsburgh, al estadio de béisbol a ver un partido de los “Pirates”, y me dan una charla sobre los materiales de construcción del citado estadio..... ¡¡Aluminio!! [gran novedad mundial]

viendo que no acaba de emocionarme con los adelantos tecnológicos de aquella gran nación,

3.- al mes (más o menos); me llevan al pueblo de al lado a ver negros.......

Joder, eso si que me impacto!!!, era como ir al zoo pero.... ¡¡¡para ver personas!!!, todavía hoy me impresiona aquel viaje, ¿de donde pensarían que venia?

En definitiva, el comportamiento de mis hijos y el de mis padres (USA) no difiere tanto, sus costumbre son la norma, y la norma no es otra cosa más que “lo que más se lleva”. Todo lo que se sale de la norma es curioso, pintoresco y enseñable.

Saludos.