domingo, 11 de abril de 2010

Réquiem por la Guardería de mi Niña



En el paseo de esta mañana, hemos cruzado por delante de la que hace unos pocos años fue la guardería de nuestra hija pequeña, había puesto en la puerta un cartel de "próxima inauguración de la escuela infantil ...". Me ha sorprendido un montón y el caso es que se lo he comentado a Yolanda, y ella, me ha contado una historia que me ha puesto los pelos de punta.

El tema es que la "guarde" cambio de dueños, y se quedo con el negocio una chica, que con más voluntad que conocimientos de gestión (especulo), informó a las familias que sería ella quien ejerciera de cocinera, ya que no podía sostener la estructura que actualmente tenía el negocio. Esto supuso su ruina, ya que perdió gradualmente todos los niños y cerró el negocio.

Nosotros, cuando iba Sofia pagamos cuatrocientos y pico euros al mes, lo que no es precisamente un importe pequeño, y entiendo que marca un estándar de calidad.

La historia está sin confirmar, y a Yolanda se la ha contado una vecina en una conversación en el parque de los columpios, pero en esencia me vale para plantearme la siguiente reflexión.

¿Somos consumidores responsables o estrictamente egoístas?.

Me explico; realmente, que la directora de la guardería ejerciese como cocinera no merma en absoluto el valor de la guardería, desde mi humilde opinión, y sin embargo los padres optaron por sacar a los enanos. Esos mismo padres (hipótesis), al encender el televisor y ver las noticias económicas, al salir alguno de los "eres" que actualmente abundan, lo mismo despotrican contra los empresarios, acusándolos de irresponsabilidad, mala gestión y cualquier otra cosa.

¿que hubiera hecho yo?.... sinceramente... ¡no lo se!, pero creo que mi niña hubiese sido la última en salir.

yo creo que en esta vida hay que intentar colaborar en la medida de lo posible, y por nimiedades no tomar decisiones que pueden afectar seriamente a las vidas de los demás.

La verdad es que me ha impactado, no se si es que estoy especialmente sensible con la "cretinez", pero con la actitud soberbia no se va a ningún lado.


No se si en esta historia los hechos son ciertos, pero conozco un montón de casos similares que son perfectamente ilustrativos de estas actitudes.

¿es un error de marketing o una estupidez del consumidor?..... no se yo, no se yo... el consumidor es soberano.... pero ...¿debe actuar con responsabilidad?... y lo más importante.... ¡¡define responsabilidad!!