miércoles, 5 de agosto de 2009

Comienza el Veraneo




Como me gustaba de pequeño oír esas palabras, significaba preparar la casa para abandonarla unos meses, recuerdo todo en penumbra, los muebles cubiertos con sábanas y el suelo lleno de cubos de agua, un ligero olor a abandono.... ¿para qué tanta historia?, coño, nos íbamos un par de meses y parecía el fin del mundo....

Y el viaje, ese interminable viaje a Marbella, eso si, haciendo escala en Bailén, con el chiste anual de mi padre..., y esos camiones en el puerto de Despeñaperros... casi que paro que me estoy poniendo tontorrón.

Por cierto, algún día alguien desvelará el misterio de nuestros mayores, ¿como organizaban el equipaje para las vacaciones?, aunque me temo que es otra pregunta sin respuesta.

Ahora sin embargo no tengo esos olores, ni esas sensaciones, en casa como mucho bajamos las persianas y ponemos la alarma, total, ¡para un par de semanas!. Eso si, parece que nos vamos a la guerra, y mira que lo repito todos los años, una maleta para los cuatro y a correr, pero oye, ¡ni caso! (aquí iría intercalado un taco)

En fin, ahora que tenemos que cambiar el coche me planteo el comprar una furgoneta, o mejor aun, una camioneta, ¡a ver si un año conseguimos que no nos falte espacio!

Un caluroso saludo.