viernes, 14 de diciembre de 2007



Hombres o mujeres.... todos cotillas

YO

Soy un cotilla, en tanto en cuanto me gusta estar informado de lo que le pasa a al gente que me rodea, no me mueve el morbo y la necesidad de contárselo a mas gente, simplemente me gusta saber que pasa. Mi problema es que no retengo la tonteras que me cuentan de la gente, y se me olvida continuar la cadena del cotilleo. Soy muy mal cotilla. Conozco gente que son auténticos especialistas en el arte del cotilleo, están al cabo de la calle de multitud de situaciones de mucha gente, y lo mejor, cuando te cuentan las cosas te consiguen involucrar en la historia. Hay que tener una memoria prodigiosa para ser un buen cotilla, manejan muchos nombres y datos de otras personas no tan afines a ellos, porque claro, imagínate que te cuentan un cotilleo de una persona y el cotilla no retienen los momentos cruciales de la película, entonces empezaría a bailar datos y fechas y personas y perdería la gracia el cotilleo.

En las cenas con amigos, se da una circunstancia curiosa, las mujeres hablan de sus cosas, mientras que nosotros hablamos de las cosas de los demás. La guerra de los sexos... ¿han cambiado los roles?.

¿dónde se fijan los límites?, yo odio los programas de cotilleo, o las revistas del famoseo y similares. Soy un cotilla de escalera, no me importa un pepino la vida de los demás, a no ser claro está, que sean de mi circulo de amistades.

Dentro de mi circulo, soy un ser extraño,



MI CIRCUNSTANCIA

La televisión, ese canal de comunicación que todo el mundo critica pero nadie deja de ver. Han proliferado una serie de programas de los denominados "del corazón", todos ellos tienen la misma estructura, una serie de pseudo-periodistas critican e insultan a una serie de pseudo-famosillos, que a su vez critican e insultan a otros famosillos. Este tipo de programas se realimenta de sus propias miserias, y el efecto que consiguen es que van generándose famosillos por contacto (generalmente sexual con otro famosillo).

En cada cadena de televisión a cualquier hora se puede ver uno de estos programas, sin embargo, en las encuestas callejeras todo el mundo ve los documentales de "La 2". La frivolidad está de moda señores.

Para rematar la faena, los programas que no son del corazón son resúmenes de los mejores momentos de este tipo de programas. ¡¡no hay quien vea la tele!!.
La publicidad va a este tipo de programas, que ocupan generalmente las franjas horarias mas caras en televisión. Cambiando de medio, solo hay que echar un vistazo al quiosco de periódicos para ver que es lo que la gente quiere, sexo y cotilleos. Somos unos cotillas salidos.