viernes, 22 de octubre de 2010

SILENCIO... SILENCIAR... SILENCIEMOSLOS



Llevo mucho tiempo pensando como escribir esta entrada, y aún hoy no lo tengo claro. Si de algo estoy convencido es que quiero que mis hijos sean conscientes de los peligros que tiene las cosas, y obren en consecuencia.

Si, voy a hablar de pederastia en la red, no es la primera vez, y me temo que no será la última. Antes de nada, me gustaría que os leyeseis esta entrada de Marcelino Madrigal en su blog, aunque os recomendaría que os pasaseis asiduamente para informaros de como van las cosas. También os pediría que siguieseis sus comentarios en Twitter con la cuenta @mmadrigal.

Me resulta muy complicado escribir por la repulsión que siento hacia ese tipo de pervertido, no se si enfermo, pero en cualquier caso ser absolutamente despreciable, bajo mi humilde punto de vista.

Es muy fácil mirar a otro lado o simplemente obviar el problema, ...es lo que tiene esto de "la interné", a un clic hay cosas mucho más agradables, pero no debemos olvidar que es una realidad, y que ante todo debemos proteger a nuestros hijos, es nuestra responsabilidad como padres y educadores.

Medidas....., aquí la verdad es que me siento muy confundido, no se muy bien que hacer, aparte de prevenir a los niños de esta lacra social, no se ocurre como luchar contra este tipo de seres. Las autoridades deberían darme esta respuesta, y por lo visto no debe ser muy interesante para ellos, ya que la pasividad que demuestran es notoria. Las empresas, en este entorno supranacional en el que nos movemos, por lo visto pasan de todo y no rinden cuentas a nadie, aunque se cometan delitos en sus espacios... en fin, asunto complicado este de las competencias.

Pederastas, sabed que contáis con todo mi asco y repulsa, puedo tolerar muchas cosas, con la edad he visto muchos comportamientos sorprendentes, pero esto no lo tolero, ...no, ¡cuidado con mis hijos!

Las recomendaciones..... las lógicas y normales en cualquier entorno, proteged a vuestros hijos absteniéndoos de publicar cosas suyas en la red, vamos, como haríais en vuestra vida normal, ya que este mal no es exclusivo de Internet.

Soy muy consciente que no tengo las respuestas, pero al menos me planteo las preguntas..... y no me gustaría que esto se convirtiera en un fracaso social.