Con la edad he aprendido que nada es lo que parece, que no te puedes fiar de casi nadie y que cualquier cura puede ser tu padre. Nos han enseñado que los vaqueros eran los buenos y los indios los malos... ¿pensarán lo mismo los indios?, con el tiempo te das cuenta que los indios piensan que lo malos son los vaqueros. Imagina estar tranquilo en tu casa tranquilo y que vengan unos tipos pegando tiros. No mola.
Desde hace algún tiempo pienso en como somos de dóciles últimamente, parafraseando a Edward Bernays, “La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones de las masas es un elemento importante en la sociedad democrática.”. Señores.. ¡nos la han metido doblada!. Nos han fabricado distintos enemigos a lo largo de la historia moderna para tenernos ocupado y así no veamos quien es el monstruo. Ojito con no compartir los valores, te convertirás en el enemigo. ¡Como para educar a nuestros hijos en pensamiento crítico!.
Intentaré hacer un ejercicio de síntesis sobre el porqué de las cosas, la propaganda funciona porque:
* Simplifica el mundo
* Crea bandos
* Construye amenazas
* Ofrece soluciones simples
La propaganda es cómoda, no hace falta que pienses, ya si eso te digo cuando reír, cuando llorar, cuando temer, cuando sufrir... ¡coño!... es un poco como las religiones, ¿no?
Hoy por hoy la propaganda no consiste en mentir, consiste en decidir que parte de la realidad merece existir.
En estos tiempos de las redes sociales la propaganda se dispersa salvajemente, ya no se busca convencer a todo el mundo, se busca activar emociones en grupos concretos.
Podría seguir escribiendo sobre este tema un montón, pero se me enegrece el alma.
Ya lo decía Gila... ¿está el enemigo?, ¡que se ponga!
Gero arte lagunak.


